El Islam enseña que la vida en este mundo es una preparación para la vida eterna después de la muerte. Esta creencia en la vida después de la muerte, conocida como Âhiret (la Otra Vida), es un pilar fundamental de la fe islámica.
Según las enseñanzas islámicas, al morir, el alma regresa a su Creador. Los creyentes son recibidos por ángeles que les anuncian el Paraíso. Tras el entierro, el creyente es sentado en su tumba y se le hacen preguntas sobre su fe: sobre su Señor, su religión y su Profeta. Si ha creído firmemente en vida, será firmemente establecido en su respuesta. Se le mostrará su lugar en el Paraíso y su lugar en el Infierno (que le ha sido evitado), aumentando así su alegría y gratitud (İbn Kesîr — Tefsîrü'l-Kur'âni'l-Azîm, s. V04/P501–V04/P502; Taberî — Câmiü'l-Beyân, s. V13/P657). Su tumba se ampliará y se llenará de luz y fragancia (Abdülkâdir Geylânî — el-Gunye, s. V01/P143–V01/P145).
Por el contrario, al incrédulo, al morir, los ángeles le golpean el rostro y el trasero. En la tumba, cuando se le hacen las mismas preguntas, no podrá responder, ya que Dios habrá olvidado su memoria. Se le mostrará su lugar en el Paraíso (que le ha sido negado) y su lugar en el Infierno, lo que aumentará su pesar (İbn Kesîr — Tefsîrü'l-Kur'âni'l-Azîm, s. V04/P501–V04/P502). Su tumba se estrechará hasta que sus costillas se crucen, y será atormentado por demonios y ángeles de castigo (Abdülkâdir Geylânî — el-Gunye, s. V01/P143–V01/P145; Beğavî — Meâlimü't-Tenzîl, s. V04/P348–V04/P350).
El Corán menciona este firme establecimiento en la fe: "Allah, a los que creen, los afianzará con la palabra firme en la vida de este mundo y en la Otra Vida. Y Allah extraviará a los malhechores. Allah hace lo que le place." (Corán, 14:27). Los eruditos islámicos explican que la "palabra firme" se refiere a la profesión de fe (shahada): "No hay más dios que Allah, y Muhammad es Su mensajero" (Taberî — Câmiü'l-Beyân, s. V13/P657; Beğavî — Meâlimü't-Tenzîl, s. V04/P350–V04/P352).
Esta prueba en la tumba es la última prueba para el creyente, y Dios lo afianza (Ebû Tâlib el-Mekkî — Kûtü'l-Kulûb, s. V02/P210–V02/P211). El Profeta Muhammad (la paz sea con él) solía pedir a Dios que afianzara a los difuntos en sus tumbas (Beğavî — Meâlimü't-Tenzîl, s. V04/P350–V04/P352).
La vida después de la muerte incluye el juicio, la resurrección y la vida eterna en el Paraíso (Jannah) o el Infierno (Jahannam), según las acciones de cada uno en este mundo. El Islam enfatiza la importancia de vivir una vida de rectitud, adoración y buenas obras para asegurar un buen resultado en la Otra Vida.